LA HOMEOSTASIS

"Homeostasis" es un término griego que alude a la tendencia de tu cuerpo a mantener el equilibrio fisiológico compensando su química.

Si quieres estar sano, tu sangre debe ser alcalina en vez de ácida.

La sangre debe ser alcalina, a veces por diferentes razones esa alcalinidad se pierde y pasamos a tener un PH ácido. Cuando esto sucede, no sólo la sangre deja de ser equilibradamente alcalina, todos los fluidos y tejidos corporales también dejan de serlo.

La mucosa gástrica soporta un límite de acidez; sobrepasado este límite puede romperse, produciéndose heridas en ella que son las llamadas úlceras.

No sólo puede romperse la mucosa gástrica, también la mucosa intestinal y hasta la uretra, canal de excreción urinaria.

Algunas de las causas de este cambio de PH en los fluidos corporales son los siguientes:

  1. Ingesta excesiva de hidratos de carbono refinados como la harina blanca y el azúcar.
  2. Ingesta deficiente de frutas y verduras.
  3. Ingesta de alimentos incompatibles como lo es la combinación de proteínas y féculas.
  4. Consumo excesivo de carne.

La regurgitación o reflujo gástrico (acidez) se produce cuando la digestión no es la apropiada, es decir, la función digestiva no se realiza con normalidad, esto puede ser debido a un exceso de ácidos en el estómago. El ácido produce ardor porque quema a la mucosa gástrica. La sensación de acidez no es más que el dolor, el síntoma de que algo anda mal.

El organismo tiende a equilibrarse y emplea a los minerales como el sodio, potasio, hierro, magnesio, calcio para neutralizar el ácido. Las consecuencias de esto es que hay un descenso de las reservas alcalinas, produciéndose un debilitamiento general.

La hemoglobina baja por falta de hierro (empleado en neutralizar los ácidos); cuando se pierde la calma, se está nervioso, se empieza a sufrir de insomnio, es simplemente falta de calcio y como otra consecuencia de la falta de calcio se producirá tal vez osteoporosis a temprana edad o simplemente más temprano que tarde.

En un medio ácido, las células cancerígenas tendrán un buen caldo de cultivo, mientras las células orgánicas funcionales se deterioran.

Los síntomas al cabo de un tiempo son muchos: Dolor en la región lumbar, mucha tensión en los hombros y en el cuello, artritis, osteoporosis, náuseas, vómitos, dolores en el pecho, gastritis, úlceras, estreñimiento, fatiga, rigidez muscular e irritabilidad entre otras.

La alimentación debe ser balanceada, una buena práctica es la planificación de los menús; con paciencia se logra todo.

Incluya en su menú de todos los días: frutas incluyendo las cítricas, verduras y carne, además de otros alimentos de su agrado, pero recuerde, no ingiera muchos hidratos de carbono refinados ni muchas grasas.

Su organismo le avisará cuando las cosas andan mal: Cuando sienta acidez, cuando después de una 1/2 hora usted esté repitiendo la comida, cuando sienta mareos, dolor de cabeza, pesadez postpandrial, etc.

Coma zanahorias, frutas crudas (bien lavadas).Tome jugo de naranja sólo después de haber ingerido un alimento sólido. No tome jugo de piña antes del almuerzo, no tome ni coma parchita ni tamarindo, evite por todos los medios ingerir chocolates.

Copyright © 2005. Org. Alberto Milá de la Roca G. Todos los derechos reservados. Términos y condiciones